Meditaciones del día

Reflexiones para comenzar, vivir y terminar el día de otro modo. Filosofía, Humanismo y Religión hechos vida.

El simbolismo metafísico del Girasol (o del Heliotropo)

girasol

Retomamos la costumbre de introducir semanalmente una meditación dedicada al simbolismo ya que ésta sigue siendo, en mi opinión, una práctica profundamente enriquecedora que nos permite ver lo invisible, nos muestra aquello que permanece oculto a simple vista y nos hace descubrir en lo ajeno aquello que hemos sido incapaces de percibir en nosotros mismos.  Como si de un puente se tratara, cada símbolo nos conduce a la otra orilla, nos permite penetrar en el reino de lo eterno e invisible para después poder volver a nuestra cotidianeidad con el tesoro de descubrir reflejos del misterio en todo aquello que nos rodea.  La hermenéutica simbólica no es lineal, racionalista ni dual, sino relacional, intuitiva y unitiva.  Así que yo sólo daré pinceladas, retazos, ideas…  Y tuyo será el trabajo de tirar del hilo de Ariadna hasta lograr salir del laberinto.

Veamos cuánto tiene que decirnos algo tan simple -y tan hermoso- como el girasol o el heliotropo, que ha ornado las cabezas de emperadores romanos, de los reyes de la Europa oriental y de Asia, y que ha sido utilizado en la iconografía cristiana en relación con los más santos de entre los santos.  Esta planta, procedente del continente americano, ha sido tan estimada porque nos pone en contacto –a través de su heliotropismo positivo, de la capacidad de su capítulo floral de girar siguiendo la posición del sol- con el modo en que el ser humano debe regir su vida, con la forma en que debemos enfocar nuestra existencia si queremos gozar de un día a día feliz y fructífero.

Si partimos de que el astro rey simboliza tradicionalmente a Dios, a lo Divino, a esa Trascendencia que nos mantiene vivos con su luz y calor –mediante su comprensión y amor-, el girasol o mirasol es, a su vez, un símbolo de aquél que busca permanentemente a Dios, esté dónde esté, le lleve a donde le lleve esa búsqueda…  El girasol es una bella imagen de ese ser humano profundamente enamorado de su creador que, desde su lugar, no deja de tenerle presente durante toda la jornada, no deja de enfocar su día y su vida hacia Él…  Obteniendo su fuerza, energía y sentido de ese total sometimiento y entrega a su fuente, sin saber que es esa misma búsqueda constante la que hace de él lo que es –un girasol- y le mantiene joven, activo y con vida.

Como exitoso será también todo proyecto, toda norma, toda idea que surja de la contemplación y atención al centro de nuestro universo, de nuestra existencia.  Quien tiene el poder de decisión, quien ocupa un cargo de responsabilidad debería coronarse –como los antiguos hacían- con unos girasoles que le sirvan de recordatorio de hacia dónde debe dirigir sus esfuerzos, políticas, decisiones y esfuerzos.  Todo para mayor gloria de Dios, decían los jesuitas…  Y yo aclaro: porque la mayor gloria de Dios implica, por definición, una mayor gloria también para cada uno de nosotros.

Es bueno recordar que el girasol, con el tiempo, pierde su capacidad heliotrópica, se anquilosa y termina careciendo de movilidad, quedándose con el rostro vuelto hacia levante, hacia el último lugar en que percibió al sol.  ¿Cuántas veces también el ser humano se cansa de buscar a ese Dios siempre inasible y prefiere hacer una caricatura de Él, renunciar a los signos de los tiempos y encerrarlo en un templo, en un lugar, en una concepción en la que pudo estar en el pasado pero en donde hoy ya no se encuentra?

El heliotropo busca al sol, y el ser humano –como la enamorada Clitia- debe buscar esa fuente y origen -a la que no me importa si llamamos Dios, Trascendencia, Gran Arquitecto del Universo o Tao- si quiere beber de esas aguas que sacian la sed existencial, si quiere desarrollarse como ser humano, si quiere mantenerse alzado hacia el cielo, si no quiere venirse abajo e inclinar su cerviz hacia la tierra, triste y sin vida…

Atrevámonos a mirar cara a cara a cuanto representa el sol, busquémosle allí donde se encuentre, dejémonos guiar por su luz y calor –por el conocimiento y el amor- hasta encontrarnos con él y fundirnos en el abrazo sin fin que persigue toda contemplación y experiencia mística. 

¿No será una buena oración el volver el rostro hacia Dios, descubriéndole allí donde se encuentre?  Recemos pues, hagamos de nuestra vida, de nuestros pensamientos, de nuestras palabras y de nuestros actos, la más profunda y valiosa de las oraciones.  Renunciemos a la fría y lúgubre oscuridad…  Así sea.

About these ads

6 comentarios el “El simbolismo metafísico del Girasol (o del Heliotropo)

  1. bellezacorazon
    19 de septiembre de 2013

    meditación preciosa , saludos

    • Administrador
      19 de septiembre de 2013

      La belleza, como tú bien sabes, se encuentra en el fondo del corazón… Que la reconoce a su alrededor. Gracias por tu comentario.

      • bellezacorazon
        19 de septiembre de 2013

        ay tienes razon, la belleza esta en el corazon, porque si no no vales para nada

  2. lagaviotaconamor
    19 de septiembre de 2013

    Hermoso meditación la de hoy
    Gacias pot todo lo bueno que me enseñas
    Saludos

    • Administrador
      19 de septiembre de 2013

      Gracias a ti por descubrir en mis escritos lo que ya llevas dentro. Es un honor, para mí, el ser instrumento de tu crecimiento personal.

  3. Pablo Garcia Serrano.
    19 de septiembre de 2013

    Hay muchas formas de decir lo mismo y esta del girasol es una más, Cristo así lo hace, es multiforme, dice las mismas cosas de distintas formas, para que por alguna de ellas nos pueda llamar la atención, y esta muy claro que sino somos como el girasol, tener un seguimiento constante, y APASIONANTE, no podremos comprender lo que nos quiere decir, tenemos que sentir PASIÓN por El como la siente Él por nosotros, para completar su gloria y nuestra gloria, la de todo el mundo, no la de cada uno en particular, pues no se puede luchar por la gloria propia sin luchar par la de todos, por muy buena persona que seamos y las muchas verdades que digamos.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 19 de septiembre de 2013 por en meditaciones y etiquetada con , , , , , , , , , , .
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.075 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: