El simbolismo metafísico del mantra Om (o Aum)


Om Symbol

No resulta nada extraño, hoy en día, encontrar camisetas o collares decorados con el símbolo que encabeza este post.  Más allá de su atractivo estético –que, para algunos, lo tiene- sería bueno que dedicáramos unos minutos a plantearnos el significado de esa grafía, antes de convertirnos en sus portadores…  Sería una pena que mostráramos algo que no compartimos o, aun peor, que por ignorancia renunciáramos a parte de la influencia que ese símbolo puede tener sobre nosotros.

Om (o Aum) es uno de los mantra más poderosos y significativos del hinduismo y del budismo tibetano, por lo que se puede encontrar su representación en sánscrito o en grafía tibetana.  Su significado, sin embargo, es equivalente: Om hace referencia a la manifestación de la divinidad, a su primera expresión, al sonido primordial del que nacen todos los demás, a la primera palabra que rompe el silencio y todo lo dice, al verbo de Dios que suena y resuena en el interior de todo lo creado y que, por esta sintonía, es capaz de transformar al ser humano asemejándolo a su modelo originario.  Repitiendo el mantra, vibrando con él, nos ponemos en sintonía con el soplo del Espíritu que vuela sobre las aguas, con el Alfa y el Omega, con la Unidad de la que procede la diversidad, con el Dios oculto en todo lo manifestado, el mismo que lo mantiene todo permanentemente en la existencia…  Om es el sonido del Ser y del No-Ser, del Todo y de la Nada, de la Vacuidad y Origen de todo y de todos.

La propia pronunciación del mantra, Aum, muestra su plenitud en un ternario que recuerda la unidad de la Trinidad:

– A es el sonido fundamental e indiferenciado, que parte guturalmente del fondo de la cavidad bucal y que se pronuncia sin contacto con parte alguna de la lengua ni del paladar.

– U se sopla desde la base misma de la placa de resonancia de la boca hasta su extremidad, y representa el movimiento de avance de la fuerza que comienza en la raíz de la lengua y va a terminar en los labios.

– M es el último sonido de la serie labial, pues se produce con los labios cerrados.

Como menciona Chevalier –y me parece recordar que también Vivekananda- pronunciado correctamente, Aum representa todo el fenómeno de la producción del sonido, como no puede hacerlo ninguna otra palabra.  Es pues el símbolo natural de todos los sonidos diversificados; condensa toda la serie de las palabras que imaginar se puede.  Om es, al mismo tiempo, la mejor expresión del sonido y la mejor manifestación de lo divino como movimiento creador perpetuo en el universo manifestado.

Cuando veas este símbolo recuerda que en ti, y en todo y todos los que te rodean, hay un Dios que se manifiesta.  ¿No te parece un buen recordatorio?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s