Vaciarse de todo para llenarse de Ti


recipiente

La tesis de este breve artículo es una perogrullada, una obviedad…  Pero una obviedad que solemos pasar por alto: para hacer lugar en nuestro interior para lo realmente importante, para Dios, para lo más elevado de nosotros mismos y para los demás, es preciso vaciarse antes de todo lo superfluo e innecesario que ocupa nuestras energías, deseos, preocupaciones, pensamientos y metas.

Este vaciamiento, esta sístole del alma, esta espiración interior es un requisito previo a cualquier espiritualidad que quiera ir más allá de la mera doctrina o ética, una necesidad ineludible para todo aquél que pretenda un auténtico encuentro con ese Absoluto que nos llama desde el infinito que se oculta en el centro de nuestra alma.

Hay que soltar amarras y levar anclas para echarse a la mar y navegar por el camino de las estrellas, por el camino de la eternidad.  Hay que hacer el vacío interior para no hundirse en el mar, para flotar sobre las aguas –a veces furiosas- de la vida, para dejar espacio a los tesoros que iremos descubriendo en los puertos en los que atracaremos durante nuestra travesía…  Tesoros que no acumularemos sino que compartiremos con nuestros compañeros y en nuestros encuentros con necesitados desconocidos, porque no hay mayor riqueza que el dar, ni más triste y estúpida pobreza que el tratar de acumular.

Hay que vaciarse de lo superfluo para hacer espacio para lo Esencial, hay que desasirse de lo propio para hacer espacio a la Vida, hay que limpiar la casa para que pueda venir el Invitado, hay que convertirse en útero que pueda ser fecundado.

Este vaciamiento no es, pues, renuncia…  Es apertura a lo Real.  La auténtica renuncia consiste en apegarse a lo banal, perdiéndose uno –en tan lastimera elección-  lo realmente valioso, lo que llena la vida de Vida.

Este vaciamiento es silencio, acallamiento del ruido cotidiano…  Silencio fecundo y creativo del que surge la Palabra…  Logos que expresa –de algún modo, imperfecto pero simbólico- al Ein-Sof Absoluto e inmanifestado…  Simbólica palabra que nos conduce, de nuevo, a ese Silencio al que apunta, que la supera, que la produce, que trata de manifestar en su Totalidad como el balbuceo de un niño.

Hay que tomar la senda de ese vaciamiento que es camino hacia una Nada en la que uno encuentra el Todo.

No tratemos de acumular conocimientos o experiencias sobre Dios.  Basta con que nos vaciemos de nuestros prejuicios y nos ofrezcamos con apertura, con total disponibilidad, a ser inhabitados por Él.  Para ser templos del Espíritu debemos vaciarnos de lo peor de nosotros mismos.  Las vías del silencio y la meditación pueden ayudarnos mucho a ello.  Acallémonos, hagámonos silencio para lograr ser Palabra…  Divina.

Vaciémonos, en nuestra total entrega encontraremos nuestro mayor tesoro: Deus caritas est, Dios es Amor, Dios es entrega, Dios es volcarse –y desbordarse- en el dar, Dios es Dios dándose, ofreciéndose, compartiéndose…  Y nosotros también.  Donde hay donación, hay revelación de Dios.  No nos guardemos nada para nosotros mismos, renunciemos a todo… Sólo así descubriremos lo que realmente queda de nosotros cuando nos hemos despojado de todo lo que creemos ser y en realidad no somos.  En la absoluta simplicidad percibiremos nuestra infinita grandeza.

Comencemos hoy, mañana puede ser tarde.

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4 comentarios en “Vaciarse de todo para llenarse de Ti

  1. Este mensaje de hoy es más o menos el mismo de las tradiciones religiosas que conozco un poco: cristianismo, budismo-zen e hinduismo (de aquí solo conozco la tradición de los Upanishads).

    Y cuando hay tanta coincidencia, ¿por algo será no?

    Hoy he podido comentar un poco más despierto que de costumbre ya que a la mitad de esta tarde de lunes estoy teniendo unos pequeños momentos de desconexión, y nada mejor que aprovecharlos para leer este blog.

    Ah, por cierto, volviendo al inicio del comentario a veces lo más obvio es lo más duro de hacer consciente. Eso lo aprendemos con lo años y con dolor, al menos yo.

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    1. ¡Qué bueno tenerte por aquí a horas más prudentes, Jordi!

      Sin embargo, debes saber que incluso cuando escribes de madrugada se te ve muy -pero que muy- despierto.

      También yo agradezco tus comentarios, enriquecen el contenido de este blog al que tan fielmente sigues.

      Disfruta de tus descansos.

      Un saludo.

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  2. Me ha encantado encontrar este blog que he estado siguiendo desde hace una semana exactamente. Es tan enriquecedor leer cada una de tus meditaciones… Gracias por compartir tanto y por la espiritualidad que inspiras en cada letra…

    Saludos y te sigo leyendo…

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