Meditaciones del día

Por Joaquín Muñoz Traver. Reflexiones para comenzar, vivir y terminar el día de otro modo. Filosofía, Humanismo y Religión hechos vida.

Competencia y competitividad


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Hay pequeños matices que suponen grandes diferencias, pequeñas variaciones que transforman la armonía en disonancia, la virtud en vicio.

No es lo mismo competencia que competitividad, aunque compartan raíz etimológica…  Y resulta desesperanzador que en nuestra sociedad –y en nuestras empresas- se preste más atención a la segunda que a la primera.

La competencia –del latín competere– es una virtud que supone ir al encuentro de aquello a lo que se aspira con la preparación necesaria para conseguirlo.  Competencia supone capacidad, aptitud, preparación…  Y pone en relación al individuo con su propio ser y con el objeto de su deseo.  Ser competente es una lucha personal, depende de ti, de tus capacidades, de tu esfuerzo y de la meta que pretendas alcanzar.  Implica cultivarse a uno mismo, desarrollarse, prepararse para saber, cada día mejor, lo que uno se lleva entre manos…  El que quiere ser competente en una materia, se siente llamado hacia la perfección, hacia la mejora diaria.

Sin embargo, la competitividad poco tiene que ver con lo anterior: quien es competitivo no tiene la vista puesta en su propia capacidad para alcanzar una meta, sino en su posición relativa respecto a la del otro –al que considera un competidor- para lograrla.  La competitividad no es un modo de relacionarse con la meta sino con los demás, un modo conflictivo de relación en el que no existe colaboración sino lucha encarnizada.  Cuando uno cede ante la competitividad, ya no se preocupa tanto por su desarrollo personal como por su superioridad respecto a sus competidores…  Por lo que su esfuerzo y preparación dependerá más de cuán competentes sean sus oponentes  que de lo que sea realmente necesario para hacer las cosas bien.  La competitividad no implica una lucha consigo mismo sino con los demás…  Y su objetivo no es la perfección o el desarrollo de las propias capacidades, sino la victoria.

Merece la pena distinguir entre ambos términos, diferenciarlos…  Porque conducen a dos lugares bien distintos: la competencia es una virtud que nos lleva al pleno florecimiento de nosotros mismos, mientras que la competitividad es un vicio que nos pone en relación con las peores pulsiones de nosotros mismos, esas que nos aíslan de los demás y convierten nuestra vida en un permanente conflicto, en una lucha, en una jungla que dista mucho del Paraíso Perdido.

La decisión es nuestra…  Más nos vale acertar en nuestra elección…  De ello depende nuestra felicidad, y la supervivencia de un mundo que exige colaboración y no enfrentamiento para seguir siendo humano.  No convirtamos en verdad la afirmación de Hobbes de que el hombre es un lobo para el hombre…  ¿No sería mejor que el hombre fuera ejemplo para el hombre?

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2 comentarios el “Competencia y competitividad

  1. diaeconomina
    5 de noviembre de 2013

    Me ha gustado saber esta diferencia tan importante, se agradece mucho!

    Un buen día y optimismo en todo! 🙂

  2. edupinar
    7 de noviembre de 2013

    Reblogueó esto en Crazy Monkey' Lifestyley comentado:
    Que importante es conocer la diferencia entre conceptos tan parecidos. Y lo mas importante, que bonito seria que los que mandan en un país o en una empresa la conociesen también.

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Esta entrada fue publicada en 5 de noviembre de 2013 por en meditaciones y etiquetada con , , .
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