Amor: encuentro, no apropiación


corazon esclavo

No es ésta la primera vez que digo en este blog que vivimos en una sociedad que ha puesto sus raíces en el tener, en lugar de en el ser…  Incluso en las relaciones entre personas, incluso en las relaciones amorosas.

Tan acostumbrados estamos a poseer, a sentirnos con poder sobre el objeto de nuestro tener, que cosificamos a las personas hasta volverlas una propiedad que queremos adecuar a nuestras necesidades y deseos.  Nos apropiamos del otro, y al hacerlo le esclavizamos, limitamos su libertad.

Queremos mantener nuestro libre albedrío a toda costa, pero no toleramos el poder de decisión de quienes nos rodean cuando no se adecúa a nuestro parecer…  ¿Cómo se atreve a hacer algo así? ¿Por qué no se comporta como yo le he dicho? ¿Por qué no me ha preguntado? Cuestiones que sólo puede plantearse quien se siente dueño y señor de la vida del otro.

Olvidamos que el Amor es esa unión que surge del encuentro de lo distinto pero similar, no de la pérdida del uno en el otro.  Te enamoras de la persona con la que compartes algo y que, al mismo tiempo, te aporta alguna cosa de la que careces.  El amor es sinergia, una relación en la que la suma de uno más uno no es dos, sino mucho más.

Pero para ello es preciso que exista el encuentro, el descubrimiento de los tesoros que oculta el otro, el anonadamiento ante su grandeza, la mutua admiración y la llamada a lograr el pleno desarrollo de la naturaleza profunda del ser amado.  En cambio, tendemos a reducir la operación amorosa a 1+1 = 1.

Me gusta cómo lo expresa Virginia Satir en un breve poema que trataré de hacer vida durante el día de hoy:

Quiero amarte sin ahogarte,
apreciarte sin juzgarte,
acompañarte sin invadirte,
invitarte sin exigirte,
corregirte sin acusarte
y ayudarte sin insultarte.

Y, si puedo conseguir lo mismo de ti,
entonces podremos encontrarnos de verdad
y enriquecernos mutuamente.

Dediquemos el día de hoy a encontrarnos con esa persona a la que amamos, a contemplarla en toda su grandeza y esplendor, a admirar aquello que nos enamoró de ella y que el día a día ha ido ocultando tras velos de monotonía y cotidianeidad.  Ambos saldremos ganando porque, en el encuentro amoroso, uno más uno es mucho más que dos.

Anuncios

Un comentario en “Amor: encuentro, no apropiación

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s