Meditaciones del día

Por Joaquín Muñoz Traver. Reflexiones para comenzar, vivir y terminar el día de otro modo. Filosofía, Humanismo y Religión hechos vida.

¿Es una nueva vida una nueva esperanza?


embarazo esperanza

Hay una frase de Tagore que me fascinó hasta el extremo la primera vez que la leí: “Cada niño que viene al mundo, al nacer, nos trae el mensaje de que Dios todavía no ha perdido la esperanza en el ser humano”.  

Tal vez por ello, cada vez que mi esposa y yo “hemos estado embarazados” -como ahora mismo, que estamos esperando nuestro quinto hijo- más allá de las preocupaciones habituales por la salud, la logística y la economía familiar- nos ha embargado un sentimiento de alegría, orgullo y responsabilidad.  Alguien ha confiado -una vez más- en nosotros para entregarnos una vida en potencia, en nuestras manos está el permitir que crezca y fructifique, o bien sesgarla de raíz. En nuestro caso, tenemos claro cuál es la única opción: tratar de dotar de Vida a esa nueva vida.

Un hijo no es un premio ni una posesión, no es algo que se merezcan los padres, o que a éstos corresponda porque les apetece…  Al contrario, un hijo es un fin en sí mismo que -para su pleno desarrollo- tiene derecho a unos padres…  Y éstos tienen la responsabilidad de hacer fructificar los dones innatos a esa criatura para que se convierta en sal y esperanza del mundo…  Por mucho esfuerzo y renuncias que para ellos implique.

Con cada nuevo nacimiento surge la oportunidad de hacer algo que no se ha hecho, de solucionar un problema que -hasta ese momento- no ha podido eliminarse…  Cada nacimiento es una ocasión de un mundo mejor.

Cuando haces partícipes a tus familiares y amigos de que estás esperando tu quinto hijo percibes, en muchos de ellos, una sombra de incomprensión…  Cuando no de preocupación.  Se quedan con la imagen de las dificultades, de los sacrificios, del esfuerzo continuado que implica tener y educar a un hijo…  Y no toman en consideración la grandeza del encargo, de la misión, ni esos buenos momentos que acompañan al crecimiento de los hijos: compartir sus éxitos y preocupaciones, colaborar de sus proyectos, aprender de sus experiencias y hacerles partícipes de las nuestras, percibir su valor único y el camino que el Destino ha preparado para ellos, comprobar que son conscientes y coherentes con su dignidad… Los hijos te ofrecen la oportunidad de contemplar y participar de la grandeza que se oculta en su aparente pequeñez.

¿Que tener un hijo implica unos importantes gastos que suponen renunciar a muchas cosas?  Por supuesto… ¡Qué me van a contar, si ya tengo cuatro criaturas!  Pero están siempre antes las personas que las cosas…  Porque es en las personas -y no en las cosas- en lo que yo pongo mi esperanza…  Y la de quienes me rodean.

Coincido con Tagore, cada embarazo es un canto a la esperanza, a un futuro mejor.  Me alegra formar parte de esta melodía, de esta loa a la humanidad.

Buen fin de semana.

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4 comentarios el “¿Es una nueva vida una nueva esperanza?

  1. Jacobo Ferrando
    28 de febrero de 2014

    Es tal la felicidad que irradiáis que quienes os tenemos sólo podemos ampliar la sonrisa. Bien cierto es que el hijo en si es un fin y algo único que trae un nuevo halo de esperanza y de potencial de ser. No es menos cierto que va a llegar a una familia con 6 seres maravillosos que sólo dan amor y bondad.
    El lujo es poder compartirlo.

    • Joaquín Muñoz Traver
      28 de febrero de 2014

      ¿Qué puede contestarse a un comentario como éste?

      Gracias, también para nosotros resulta maravilloso teneros por amigos… Ángeles sin alas. Un abrazo.

  2. diaeconomina
    28 de febrero de 2014

    ENHORABUENA! y la verdad si pudiese tendría muchos hijos aunque la mayoría de la gente piense como expresas para mí son una bendición, no pienso en sacrificio.

    GRACIAS!

  3. alberto
    1 de marzo de 2014

    ¿Y si ese es el hijo que Dios envía para que sea nuestro puntal en la vejez, nuestra compañía en la soledad, nuestra alegría en momentos tristes, nuestra esperanza en el desánimo?. ¿Y si ese hijo es el que se nos da para seguir nuestros sueños de hacer una sociedad mejor?. ¿Y si ese nuevo ser, aunque sea el más pequeño de sus hermanos está llamado a ser el “José” (el undécimo de doce) que salva a sus hermanos?. ¿Y si sencillamente es un hijo más que nos llena de alegría en cada cosa que hace manifestando esa vida que se le ha dado para ser vivida,en su caso, a nuestro lado y bajo nuestro cuidado?. Es algo único y como tal un tesoro en sí mismo.

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Esta entrada fue publicada en 28 de febrero de 2014 por en meditaciones y etiquetada con , , , , , , , , , , , , , , .
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