La extinción del yo en el Todo del Tú divino


al-hallaj

Místicos y advaitas me fascinan…  Sus palabras y poemas resuenan en mi interior con una fuerza y veracidad que reconozco como parte de mí.  Más allá de las distintas tradiciones, sus coincidencias nos convocan a un mismo hogar que se encuentra en lo más hondo de nuestra alma, donde el yo se encuentra con ese Tú que nos trasciende, un Todo, un Ser que Es -que está siendo- en nosotros.

Traigo hoy un texto de Al-Hallaj, un sufí iraní al que su experiencia mística convirtió en “hereje” para la ortodoxia del momento…  Condenándolo a prisión, a mutilación y -finalmente- a morir decapitado.  Un mártir de la adualidad, un profeta del Absoluto que se expresaba con esta belleza que fue capaz de cautivar a un islamólogo de la talla de Louis Massignon.

Dice así:

He estrechado con todo mi ser tu amor.

Me dejas tan desnudo que siento

que Tú eres todo yo.

Estoy en la cárcel de la vida, rodeado de hombres,

arráncame hacia Ti, lejos de esta prisión.

Si quiero apagar mi sed

es a Ti a quien veo en el fondo de la copa.

Y si pudiera ir a Ti lo haría,

aunque fuera arrastrándome sobre mi rostro

o marchando cabeza abajo.

Tu lugar en mi corazón es mi corazón completo.

Nadie más que tú lo habita.

Si te perdiera, ¿qué haría de mi vida?

No hay ya para mí alejamiento de Ti

desde el momento en que he descubierto

que tu alejamiento y tu acercamiento

son una misma cosa,

porque si me dejas, este dejarme tuyo es compañía.

¿Cómo podría ser que tu dejarme me afectase,

si el amor hace que te encuentre de nuevo?

Tu espíritu se ha mezclado poco a poco

con mi espíritu.

Y alternando acercamientos y alejamientos

ahora yo soy Tú mismo.

Tu existencia es la mía,

tuyo es mi querer.

En aquella gloria no hay yo,

ni nosotros, ni tú.

Yo, nosotros, tú y él

todo es una y la misma cosa.

Dadme muerte, compañeros.

En morir está mi vida.

Mi morir es sobrevivir,

mi vida es si muero.

La abolición de mi ser es el mejor don,

el sobrevivir, el peor de los daños.

Entre Tú y yo

hay un soy yo que me atormenta.

¡Apártese de nosotros mi soy yo!

Me he convertido en Aquél a quien amo

y Aquél a quien amo se ha convertido en mí.

Somos dos espíritus infundidos en un solo cuerpo.

Si me ves, Le ves y si Le ves,

nos contemplamos los dos. 

¿Reconoces los ecos de San Juan de la Cruz y de Santa Teresa de Jesús?  Distintas palabras para una misma experiencia que surge y conduce al Silencio del que lo quiere decir todo y sabe que no puede decir nada.  Sólo en el camino hay palabras.  Porque la palabra nombra y esconde a un tiempo, es necesaria para aproximarse a la Verdad, pero la Verdad está más allá de toda palabra.  Sin embargo, disfrutemos de estas bellas palabras que señalan a donde saben que no pueden alcanzar…  Dedos que señalan a la luna.

Anuncios

5 comentarios en “La extinción del yo en el Todo del Tú divino

  1. ¡EXTRAORDINARIO POEMA! MARAVILLOSO LA VERDAD, PRECIOSO! Sólo leerlo transmite paz entre otras cosas, es imposible escribir lo que hace sentir, así que lo leeré cuantas veces quiera :).

    ¡MUCHAS GRACIAS! BUEN JUEVES!!! 🙂

  2. Soberbio y Bello Poema de Amor…
    Le pongo /un- pero/… es sublime la retorica e idealiza a su mas alto nivel el AMOR… /pero/ al tiempo es muy RADICAL e imposible llevarlo a la practica.
    Bien para recrearse en un bello poema amoroso…
    Mal para vivirlo… por lo inutil del SUFRIMIENTO.

      1. Como verás por otros comentarios que han aparecido en el blog, nunca censuro opiniones ajenas… Aunque no coincidan con la mía. Cada uno habla y opina desde su propia experiencia… Y lo que para uno puede resultar imposible o invivible, para otros resulta cotidiano.

        Te digo lo de siempre, estos poemas -como mis propios escritos- son meras mediaciones… Intentos de expresar lo inefable… No te atengas al texto sino al Espíritu… Toma lo que te sirva… Deja pasar el resto… Será que no está escrito para ti.

        Pero muchas, muchísimas gracias, por compartir tu punto de vista con nosotros. Seguro que otros muchos lo ven como tú, y tu comentario les habrá ayudado… Y me habrá permitido a mí aclarar mi posición.

        Y no creas que no te he contestado antes por falta de interés… Estaba ocupado. Valoro el tiempo ajeno. No me gusta hacer esperar. Un saludo. Joaquín

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s