Meditaciones del día

Por Joaquín Muñoz Traver. Reflexiones para comenzar, vivir y terminar el día de otro modo. Filosofía, Humanismo y Religión hechos vida.

La mirada sucia


mirada infantil

Hoy he terminado de leer la biografía de Anthony deMello que ha escrito su hermano Bill.  Me ha gustado, y me ha reconectado con un autor que me ha aportado grandes enseñanzas e intuiciones.

Pero no quiero tratar hoy sobre este jesuita indio, sino sobre una de las anécdotas que aparecen en el libro, y que me ha arrancado una sonrisa de reconocimiento.

Tengo cinco hijos.  El mayor tiene doce años y, el menor, nueve meses.  Cada uno de ellos es único, y tiene su propio ritmo de madurez.  Algo que he ido observando con atención es cómo los niños mantienen su infancia mientras no pierden la limpieza de su mirada, su sencillez interior, su absoluta transparencia.  Los niños -recuerdo la recomendación evangélica de ser como ellos- miran la realidad de un modo distinto a como lo hacemos los adultos, sin imponer nuestros corsés intelectuales a lo que observamos, sin hacer encajar la realidad con lo que nosotros esperamos de ella, sin atender a lo menor pasando por alto lo mayor.

Lamentablemente, al crecer ensuciamos nuestra mirada…  Y dejamos de percibir el mundo como es, para comenzar a verlo tal y como somos nosotros.  Quiero compartir contigo dos anécdotas que lo reflejan con meridiana claridad.  La primera la viví en primera persona, en casa.  La segunda -todavía más impactante- la tomo prestada de Bill deMello.

Cuando yo empezaba a transitar por mi adolescencia, mi hermana se encontraba en su más tierna infancia.  Y, como suele pasar en los años de guardería, conoció a su primer amor.  Con su habitual extroversión, se pasaba el día hablando de las maravillas de su amado, de lo listo, guapo, simpático, ágil y bueno que era.  Aunque en su insistencia llegaba a hacerse pesada, todos comenzábamos a sentirnos intrigados por ese infantil Don Juan que la tenía loquita.  Así que el día en que anunciaron la fecha de la función escolar navideña, se nos iluminó a todos el rostro…  Por fin íbamos a ver al tal Esteban que le tenía el corazón robado a Carlota.  La sorpresa fue mayúscula, absolutamente inesperada.  Había un detalle que mi hermana, en sus interminables narraciones, había pasado por alto:  Esteban era negro.  En casa nunca hubo racismo alguno, pero a mis padres les extrañó que su hija no hubiera mencionado el color de su piel.  Así que le preguntaron: “cariño, ¿no has visto nada que haga distinto a Esteban de los demás niños, además de lo maravilloso que es? ¿Alguna cosa que salte a la vista?”.  Carlota les miró, volvió su mirada a Esteban, se detuvo en él con atención durante un rato y, por fin, contestó con el tono de quien ha resuelto una adivinanza: “Sí, mamá.  Acabo de darme cuenta… ¡Tiene el pelo muy rizado!”.  Todavía nos estamos riendo…

Segunda muestra de que somos los adultos quienes tenemos la mirada sucia, frente a la pureza infantil: una mujer iba conduciendo por una autopista con su hijo de seis años sentado en su silla en el asiento trasero, cuando la joven que iba en el descapotable que les adelantó se puso de pie y les saludó. ¡Estaba completamente desnuda!  Cuando la mujer se estaba recuperando del susto y se preguntaba qué estaría pensando su hijo de seis años, éste gritó: “Mamá, esa señora es muy mala. ¡No lleva puesto el cinturón de seguridad!”.

Bendita inocencia infantil, nos iría mejor si no la perdiéramos nunca.  Veríamos el mundo de un modo distinto, más cercano, sorprendente y mucho menos amenazante.  No digo que tengamos que infantilizarnos -de hecho, no me identifico con los partidarios de la denominada infancia espiritual- pero sí que debemos tomar consciencia de la terrible influencia que tiene nuestro pensamiento sobre la experiencia que tenemos de la realidad.  Y, por eso mismo, debemos prestar atención a nuestra mente y a nuestro corazón para mantenerlos limpios, puros, transparentes.

¿Y cómo hacerlo?  La respuesta es la misma de siempre: meditando cada día…  Con la Meditación del día.  😉

Buen fin de semana.

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Un comentario el “La mirada sucia

  1. Salvador Tapia
    13 de agosto de 2015

    Escribe un post cómo se debiera de meditar cada día, que tips deberia de tomarse encuenta a la hora de meditar. En fin, te lo dejo de penitencia

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Esta entrada fue publicada en 8 de mayo de 2015 por en Citas, meditaciones y etiquetada con , , , , , , , .
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