Meditaciones del día

Por Joaquín Muñoz Traver. Reflexiones para comenzar, vivir y terminar el día de otro modo. Filosofía, Humanismo y Religión hechos vida.

Rosal, menos presunción


mujer hermosa

Me gusta la gente guapa, los hombres y las mujeres que hacen gozo de ver: hermosos, elegantes, cuidados…  Es agradable estar rodeado de belleza, siempre que ésta no se convierta en una necesidad, en nuestro objetivo vital, en un ídolo ante el que postrarse.  Es fácil caer en la vanidad, olvidando que esa hermosa belleza y esa grácil elegancia hoy están, y mañana no.  Son caducos, y por ello hay que disfrutarlos sin apegarse a ellos.  Lo contrario no es inteligente.

Viene esta disquisición a colación porque hoy me he topado con una mujer que era como un pavo real: guapísima, hermosísima, luciendo toda su majestuosidad y sus encantos físicos.  Un auténtico monumento.  Desde hace muchos años, veo sin mirar.  Nunca me detengo a deleitarme en la contemplación de una mujer que no sea mi esposa.  Me parece una falta de respeto hacia la una, y hacia la otra.  Además, me produce cierta aversión el ver a esos zombis que, con los ojos que se les salen de las órbitas, mirada lasciva y expresión babosa, son incapaces de dejar de mirar a cuanta mujer atractiva se cruce por su camino.

Esta diosa con la que hoy me he cruzado iba hablando con una amiga.  Al pasar a mi altura, le he oído decir a la primera: “y la tía se cree que va a conseguir llegar donde he llegado yo…  Con lo fea que es…  ¿Pero tú la has visto?”.

Es una frase suelta, es cierto, y desconozco su contexto.  Pero el texto es decepcionante, no es el propio de una diosa sino de una necia.  De alguien que da más importancia al envoltorio que al contenido, olvidando que el deterioro del cuerpo es algo inevitable para todos, por mucho que las operaciones estéticas traten de detener el paso del tiempo a golpe de talonario.

Esta chica me ha traído a la memoria un poema de Quevedo que fue cantado por Paco Ibañez, y que dice así:

Rosal, menos presunción
donde están las clavellinas,
pues serán mañana espinas
las que agora rosas son.

¿De qué sirve presumir,
rosal, de buen parecer,
si aun no acabas de nacer
cuando empiezas a morir?
Hace llorar y reír
vivo y muerto tu arrebol
en un dia o en un sol:
desde el Oriente al ocaso
va tu hermosura en un paso,
y en menos tu perfección.
Rosal, menos presunción
donde están las clavellinas,
pues serán mañana espinas
las que agora rosas son.

No es muy grande la ventaja
que tu calidad mejora:
si es tus mantillas la aurora,
es la noche tu mortaja.
No hay florecilla tan baja
que no te alcance de días,
y de tus caballerías,
por descendiente de la alba,
se está rïendo la malva,
cabellera de un terrón.
Rosal, menos presunción
donde están las clavellinas,
pues serán mañana espinas
las que agora rosas son.

Reflexionemos también nosotros, pues no estamos libres del anzuelo de la vanidad.  Todo pasa, todo queda, todo se muda…  No nos apeguemos a lo que tiene fecha de caducidad, mejor cultivemos aquello que nadie puede arrebatarnos…  Ni tan siquiera el tiempo.

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Un comentario el “Rosal, menos presunción

  1. FlorProfusa
    6 de abril de 2016

    Excelente, me uno a esta invitación.

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Esta entrada fue publicada en 6 de abril de 2016 por en meditaciones y etiquetada con , , , , .
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