Meditaciones del día

Por Joaquín Muñoz Traver. Reflexiones para comenzar, vivir y terminar el día de otro modo. Filosofía, Humanismo y Religión hechos vida.

La modestia del peregrino


peregrino

Si hay un hecho cierto es que estamos en esta vida de paso.  Que se nos ha regalado un tiempo que tiene principio y fin.  Es así, nos guste o no.  Y es bueno que vayamos asumiéndolo.  Porque, cuando uno toma consciencia de que esto no es eterno sino fugaz, le presta a lo perecedero la importancia que merece, y no más.

¿Y a qué le dedica entonces atención?  A lo que no está sujeto a la impermanencia, a lo eterno: la bondad, la amistad, el amor, la sabiduría…  Las almas grandes, los hombres santos, pasan por el mundo ligeros de equipaje.  Como al peregrino, les basta con una ropa y un calzado cómodos y confortables, con una comida que alimente, con un sueño reparador y con un alma repleta de experiencias y recuerdos.  Pasan por el mundo sin ser del mundo, descubriéndolo en toda su profundidad, disfrutándolo pero sin apegarse a él porque lo conocen, y saben que pasará.

El peregrino es la viva imagen de la modestia, del que vive de un modo adecuado a su fin, con medida, moderando, templando y reglando sus pasiones, sus adquisiciones, sus manifestaciones y sus acciones para que todas ellas sean coherentes con el destino al que se dirige, con la meta a la que se ha propuesto llegar.

El peregrino vive modestamente, con simplicidad y sencillez, porque así le resulta más cómodo su caminar.  Esta atractiva postura y compostura es fruto de su vida interior, de su decisión y coherencia, de su experiencia.  Su actuar sigue a su ser como el perfume sigue a la flor.

El camino más llano y directo a la modestia es comprometerse con un fin que dote de dirección y sentido a la existencia.  Éste nos llamará a movernos hacia él, desprendiéndonos de todo aquello que pueda distraernos o dificultarnos el camino.

La modestia del peregrino no es una pose, es una necesidad derivada de su decisión.  Ojalá también nosotros seamos capaces de convertir nuestro día a día en un peregrinaje, y no en un simple paseo.  Si lo logramos, todo cambiará y cada paso nos conducirá a la auténtica felicidad.

¡Ultreia!

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Un comentario el “La modestia del peregrino

  1. Battaglia Bett J
    12 de octubre de 2016

    Ser congruentes y practicar lo que decimos es a veces la parte más difícil. Estamos tan acostumbrados a aferrarnos a todo y a todos, a sufrir las pérdidas como lo peor que nos puede ocurrir. Viajar livianos, ésa debe ser nuestra meta diaria. Lo demás vendrá por añadidura.

    Gracias por compartir.

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Esta entrada fue publicada en 26 de septiembre de 2016 por en meditaciones y etiquetada con , , , , , , , , , , , , , , .
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