Meditaciones del día

Por Joaquín Muñoz Traver. Reflexiones para comenzar, vivir y terminar el día de otro modo. Filosofía, Humanismo y Religión hechos vida.

El cuerpo como templo


body-temple

Esta mañana he leído algo que me ha puesto en guardia, que me ha tensado porque exige de mí una firme decisión.  Aunque es cierto que mis ocupaciones familiares, laborales, intelectuales y espirituales me ocupan mucho tiempo -tanto del día como de la noche- no es menos cierto que tengo a mi cuerpo bastante abandonado a su suerte.  Como me encuentro bien, como que no padezco enfermedad ni malestar alguno, nunca me he preocupado demasiado por hacer ejercicio o tomarme más en serio el mantener a raya esos kilos de más que, a la vista está, me sobran.

Hoy, el cuidar mi cuerpo físico se ha convertido en algo más que una cuestión física, estética, de salud o bienestar…  Se ha convertido en una necesidad espiritual porque, me han recordado, el cuerpo humano es templo del Espíritu.  De hecho, el término árabe kaykal significa al mismo tiempo cuerpo y templo.  Y, del mismo modo que hay templos que llaman a la devoción y otros que no, hay cuerpos que facilitan el encuentro con el Absoluto y otros que lo dificultan.

Aunque en occidente tenemos la mala costumbre de oponer cuerpo a espíritu, como si de dos antagonistas se tratara, lo cierto es que el cuerpo es un medio necesario para la manifestación del informe Espíritu, el lecho del río por el que corre el agua que lo llena de vida.

Del mismo modo que somatizamos nuestras experiencias interiores, del mismo modo que el cuerpo siente los golpes que recibe nuestro espíritu, también nuestro espíritu se ve influido por las posiciones y estados de nuestro cuerpo físico.  En este principio se basa la eficacia de los distintos yogas que en el mundo son y han sido.

Cuerpo, mente y Espíritu forman una unidad, y como tal deben ser cuidados y tratados.  Hoy he tomado conciencia de que, durante años, me he volcado en la mente y el Espíritu, olvidándome del cuerpo…  A ver si soy capaz de recuperar el tiempo perdido…  Habrá que organizarse, porque hay que hacer lo que hay que hacer…  Y nada hay más importante que ser el que se está llamado a ser…  En cuerpo y alma.

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2 comentarios el “El cuerpo como templo

  1. Luis
    4 de octubre de 2016

    Tienes razón, a mi me pasa lo mismo. Todo el tiempo para el trabajo, para la mente, para mis alumnos y la institución. Estoy con sobrepeso y sedentario, es necesario cuidarme y atender las necesidades que mi cuerpo requiere. Gracias

  2. jordi_morrós
    4 de octubre de 2016

    A mi me ocurre lo mismo. Solo hace falta sentarse media hora en meditación zen para constatar tensiones y rigideces en el cuerpo, a parte del consabido e incansable vagabundeo de la mente. En nuestra tradición cristiana hemos perdido esta referencia de que cuerpo y mente (y/o espíritu) no son dos realidades opuestas y quizás en esto San Pablo y sus luchas entre cuerpo (materia) y espíritu (vida de la fe) algo ha tenido que ver en el asunto.

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Esta entrada fue publicada en 4 de octubre de 2016 por en meditaciones y etiquetada con , , , , , .
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