Meditaciones del día

Por Joaquín Muñoz Traver. Reflexiones para comenzar, vivir y terminar el día de otro modo. Filosofía, Humanismo y Religión hechos vida.

Recomendación ignaciana: salvar la proposición del prójimo


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Me caen bien los jesuitas…  Vamos, no ellos en sí (pues, como en todo colectivo, hay gentes maravillosas y otras insoportables entre sus filas) sino la espiritualidad que inspira sus vidas.

Uno de los aspectos de su modo de ser que me resulta más inspirador es esa tendencia a la comprensión, a buscar la justificación y aceptación profunda de la persona que tienen en frente, a interpretar la posición ajena del mejor modo posible, siguiendo la recomendación ignaciana de salvar la proposición del otro.

Es fascinante porque, la mayoría, tendemos a hacer lo contrario.  En un acto de soberbia personal y minusvaloración de los demás, siempre tenemos justificación para nuestras opiniones y actos y -al mismo tiempo- solemos tener a mano un firme y severo juicio para cuanto hacen y dicen los demás.  Tenemos una interpretación comprensiva para lo propio y combativa para lo ajeno…  Con lo que el conflicto está servido.  Como la injusticia.

Leía hace unos días sobre la censura que Pío IX impuso a Antonio Rosmini al poner su obra Las cinco llagas de la Iglesia en el Index de libros prohibidos, así como sobre la dolorosa condena póstuma de 40 proposiciones de sus obras que promovió Leon XIII en 1887.  Quien no conozca el caso, estará pensando que nos encontramos ante todo un hereje.

Sin embargo, en 2001, un Papa al que nadie ha acusado nunca de “progre” como fue Juan Pablo II, revocó la condena a Antonio Rosmini y promovió la apertura de su causa de canonización.  Otro Papa poco sospechoso de falta de ortodoxia -Benedicto XVI- promulgó en 2006 en decreto de reconocimiento de virtudes heroicas del hoy beato Rosmini.

No es un caso aislado, hay otros.  Algunos especialmente sangrantes como el que menciona José Ignacio González Faus en la introducción a su Herejías del catolicismo actual, libro de lectura interesante y casi imprescindible para todo católico, aunque no sea tan progre como el autor:

Un ejemplo bien sonoro de ello es la reconciliación de Juan Pablo II con los dirigentes de las comunidades que se separaron en el siglo V, cuando los Concilios de Éfeso y Calcedonia (nestorianos y monofisitas).  En la primera de ellas, en 1984, se declara que “hoy” hemos comprendido que aquellas divisiones de hace quince siglos “de ningún modo afectan a la sustancia de la fe” sino que eran debidas a “diferencias en la terminología y en la cultura”.  En esas reconciliaciones se reconoció que las fórmulas declaradas como heréticas sólo eran tales si se las entendía de una determinada manera; pero eran susceptibles de otra intelección que las liberaba del calificativo de heréticas y, por ende, tantos siglos de división quizás habían sido simplemente una reacción precipitada o un malentendido no examinado. Cabe añadir cuán bueno sería que aprendamos esta lección para el futuro.

Pues sí, porque a día de hoy parece que seguimos igual.  Cegados por nuestras convicciones, distorsionando las ajenas con nuestros prejuicios, condenando al otro por lo que en realidad no ha dicho.  Demasiadas veces lo hemos visto, demasiadas veces lo hemos vivido.

Sigamos el consejo de Ignacio, auténtica muestra de inteligencia, sensatez y misericordia: salvar la proposición del prójimo. Puede que sea el mejor camino para elevar nuestra comprensión y amor, creando unos lazos y unas sinergias capaces de hacer del mundo un lugar mucho mejor, un paraíso en la tierra en el que podamos vivir fraternalmente y no en constante conflicto.  De nosotros depende.

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3 comentarios el “Recomendación ignaciana: salvar la proposición del prójimo

  1. Pilar G.Z.
    22 de noviembre de 2016

    Me encanta tu comentario sobre los Jesuitas. Yo me encuentro muy cerca de ellos. Gracias a esa espiritualidad Ignaciana, he reconducido mi vida espiritual en muchos aspectos y me los ha clarificado bastante. Es verdad lo que dices que en todos los colectivos hay personas que estropean la labor buena de otros, pero eso pasa hasta en las mejores familias. Un saludo.

  2. p g z
    30 de diciembre de 2016

    Un saludo. Y una pregunta, veo que desde el 22 de noviembre no me llegan entradas a este correo de Meditaciones al día. Yo no me he dado de baja. Quisiera saber si existe algún problema por el cual han dejado de enviarlas. Gracias.

    ________________________________

    • Joaquín Muñoz Traver
      9 de enero de 2017

      Buenas tardes, Pilar

      Es raro, deberían haberte llegado hasta Navidad. Desde entonces, me he tomado un descanso que -como explicaré en un nuevo post dentro de un rato- alargaré hasta finales de febrero para poder afrontar los nuevos proyectos y responsabilidades de este 2017 que comienza. Suscríbete de nuevo, a ver si se arregla. Y, si sigue sin funcionar, me avisas.

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