Elecciones catalanas: meta-economía y política


Hoy celebramos elecciones en Cataluña.  Aunque parece que nuestro día a día sólo atiende a las ganancias y pérdidas económicas, a cómo va a afectar a mi bolsillo que uno u otro partido alcance el poder, lo cierto es que -cada vez que hay elecciones- se ponen en juego otras cuestiones menos cuantificables y más etéreas que, sin embargo, pueden desplazar la balanza del voto hacia uno u otro lado.

No creo que nadie vote hoy atendiendo sólo al programa económico de los distintos partidos que se presentan a las elecciones.  Es más, en esta ocasión parece que algunos han dedicado poco tiempo a preparar su batería de propuestas económicas.  Hoy, unos y otros iremos a votar una forma de entender la nación, la política, la libertad y la democracia.  Todo lo demás hoy es secundario porque sentimos que está en juego, en discusión, la base de legitimidad sobre la que todo lo demás se sustenta.

No podemos votar contra la economía porque todos dependemos de nuestro sustento, pero tampoco podemos votar con la mirada puesta sólo en el bolsillo…  Pues de nada nos servirá obtener grandes ganancias si nuestro mundo se derrumba.

Los hombres no somos islas, vivimos con los demás forjando un nudo de relaciones de inter-independencia (hoy el término panikkariano me parece especialmente adecuado y simpático).  No es fácil encontrar el punto de equilibrio entre nuestras semejanzas y diferencias, entre la tolerancia y la rendición, entre la cesión y la traición a uno mismo.  Vivimos con los demás, pero también con nosotros mismos.  Cada mañana debemos vernos en el espejo, pero también saludar al vecino.  Es importante que, tanto en un caso como en el otro, podamos hacerlo sin ruborizarnos.  Sólo así podremos ser personas maduras en una sociedad madura.  Sólo transigiendo en lo accesorio y enraizándonos en lo esencial podremos ceder sin traicionarnos, podremos tolerar al que piensa y actúa de un modo distinto -y en nuestra opinión equivocado- en aras de un bien mayor…  Como es el respeto por su dignidad.

Las elecciones de hoy -y cuanto las ha rodeado- ponen de manifiesto que hay vida más allá de la economía, pero no al margen de ella.  Que ésta es un instrumento necesario pero no suficiente para construir y regir una sociedad sana y humana.  Que es preciso soñar un mañana, y poner los medios económicos al servicio de ese sueño…  Sea el que sea.  Que, en última instancia, la economía cede el primer puesto de nuestras preocupaciones cuando está en peligro lo que -a veces sin saberlo- consideramos realmente importante.

Éstas son unas elecciones de especial trascendencia, y la economía no va a tener en ellas la última palabra…  La meta-economía y la meta-política sí…  Y eso las convierte en una circunstancia histórica que merece ser vivida con atención y responsabilidad.

Vota hoy lo que quieras, pero no lo hagas con el piloto automático.  Toma consciencia de lo que realmente se está discutiendo, de lo que nos estamos jugando…  Y vota en conciencia.

Nos vemos en el recuento…  Y en el día después.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s