Vidas llenas de tropiezos


Durante unos días, voy a cambiar mis paseos matutinos a la orilla del mar por tranquilas caminatas de montaña.

Cambian los paisajes y, con ellos, las reflexiones. Hoy, contemplando el paisaje que comparto en la fotografía que encabeza este post, he visto con meridiana claridad lo injusto que resulta prejuzgar las vidas rotas de aquellos con quienes nos encontramos en el camino de la vida.

Cuando vemos personas derrotadas tras mil caídas es fácil tranquilizar nuestra conciencia alegando que es el fruto de mil equivocaciones… Que nosotros -por supuesto- no hemos cometido.

Pero es que, quizás, su camino -como el que recoge la instantánea- ha tenido muchas más piedras para tropezar que el nuestro… Y no tenemos mérito alguno por seguir de pie pues, en su situación, también habríamos caído.

Que el orgullo no nos ciegue… Todo es regalo, también nuestras circunstancias, inteligencia y voluntad.

Misterio de misterios por qué tú, o yo… Y no aquél que se retuerce en medio del dolor y la necesidad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.